El próximo cambio en la operativa de sucursales que están preparando Citibanamex (comúnmente llamado Banamex) y BBVA México obliga a replantear cómo muchos mexicanos manejan efectivo. A partir de la fecha anunciada por varias instituciones, cualquier retiro o depósito en efectivo por encima de 140,000 pesos exigirá la presentación de una identificación oficial vigente y la verificación de identidad en el momento de la operación. El ajuste no se limita a un banco: grandes actores como Santander, Banorte, HSBC y Banco Azteca han confirmado que armonizarán sus protocolos en los meses siguientes.
Qué significa el nuevo requisito para usuarios y empresas
En la práctica, esto transforma transacciones cotidianas que antes eran simples. Imagina que debes retirar 200,000 pesos para liquidar una compra de segunda mano, o que una pequeña constructora necesita sacar efectivo para pagar nómina. Sin identificación válida, la ventanilla no procesará la operación. No se trata únicamente de mostrar un documento: el cajero está obligado a registrar datos, cotejar vigencia y dejar constancia en el sistema, lo que añade pasos y tiempos a la experiencia en sucursal.
El umbral de 140,000 pesos fue elegido por las autoridades y entidades financieras porque equivale a una cantidad considerada de alto riesgo en materia de prevención de delitos financieros. Para ponerlo en contexto: con un tipo de cambio de referencia aproximado de 18.5 pesos por dólar, ese monto corresponde a cerca de 7,560 dólares, suficiente para operaciones significativas que normalmente requieren trazabilidad.
Antecedentes legales y la lógica detrás de la medida
La iniciativa se inscribe en la aplicación de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) y en las recomendaciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Desde hace años, reguladores han presionado por mayores controles en el manejo de efectivo: los billetes no dejan rastro electrónico y son un canal recurrente para el lavado de dinero y la evasión fiscal.
Para los bancos la medida también reduce exposición a fraudes por suplantación de identidad. En 2024 y 2025 se detectaron cientos de casos reportados por usuarios que consultaron en foros y redes sociales sobre retiros bloqueados tras operaciones sospechosas. El requisito pretende evitar situaciones en las que cuentas ajenas son vaciadas con montos altos sin una verificación directa del titular en sucursal.
Qué documentos serán válidos y qué esperar al llegar a la sucursal
Las entidades han publicado listas similares de documentos aceptados: credencial para votar (INE o IFE vigente), pasaporte mexicano, cédula profesional con holograma y licencia de conducir vigente. Algunos bancos también aceptarán la matrícula consular como documento alternativo, pero su aceptación puede variar entre instituciones, por lo que conviene confirmar con la sucursal antes de hacer el trámite.
En el proceso habitual, el cajero solicitará el documento original, lo cotejará con los datos del titular en la base de datos del banco y registrará la operación. En ciertos bancos se podrá requerir que el cliente firme un aviso adicional o acepte que se capture una imagen del documento como archivo interno. Es probable que, en casos de personas morales, se pidan actas constitutivas, poderes notariales y el RFC de la empresa.
Impacto directo en distintos perfiles de usuarios
Los efectos no son homogéneos. Para un profesional independiente que cobre honorarios y retira 150,000 pesos trimestralmente, cumplir con este requisito será cotidiano pero simple: llevar INE vigente y, en su caso, comprobantes fiscales. Para comerciantes informales, jornaleros o usuarios no bancarizados, el cambio puede elevar las barreras: muchos operan en efectivo y no siempre portan identificación actualizada.
Las microempresas que manejan nóminas en efectivo deberán organizar pagos en ventanilla con identificación de cada trabajador, o migrar a esquemas de transferencias. Un ejemplo real: una fonda en Guadalajara que paga semanalmente a cinco empleados con 40,000 pesos cada uno podría evitar fricciones al planificar pagos por transferencia SPEI y reducir la exposición de llevar grandes cantidades en efectivo.
Alternativas y canales que conviene priorizar
La restricción empuja la adopción de canales digitales ya disponibles. SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios) permite transferencias inmediatas entre cuentas bancarias sin necesidad de identificación en sucursal; bastan los datos de cuenta o CLABE. CoDi, la plataforma impulsada por Banco de México para pagos con QR, es otra opción para eliminar la necesidad de efectivo en transacciones de comercios o entre personas.
Si la operación en efectivo es inevitable, planear con anticipación ayuda: dividir depósitos o retiros en montos menores a 140,000 pesos, siempre que no pretendan eludir controles, o realizar las transferencias desde banca en línea. Para empresas, abrir cuentas nómina y utilizar pagos electrónicos reduce costos y tiempos.
Riesgos y costos colaterales: quién puede salir perjudicado
Hay un coste social que no debe subestimarse. Según datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, alrededor del 30% de la población adulta en México seguía operando intensamente en efectivo en 2022; muchos de ellos son adultos mayores o habitantes de zonas rurales con baja penetración de servicios digitales. Para estos grupos, la exigencia de identificación en montos altos puede significar viajes adicionales a sucursal, pérdida de jornadas laborales o dependencia de intermediarios.
Además, existe el riesgo de que se genere un mercado informal para realizar «retiros fraccionados» a cambio de comisiones, algo que las autoridades de supervisión deberán vigilar. La UIF puede detectar patrones de fraccionamiento y abrir investigaciones si hay indicios de operaciones estructuradas para eludir controles.
Casos prácticos y consejos útiles para evitar inconvenientes
Consejo 1: Verifica la vigencia de tu identificación. Si tu INE vence en los próximos tres meses, gestiona la renovación con tiempo. La tramitología en algunas entidades federativas puede tomar varias semanas.
